Apps
Domingo, 1 marzo 2026
Argentina
1 de marzo de 2026
TENDENCIAS

Fardos y moda circular en una batalla sin fin

En Argentina, la ropa importada ofrece precios bajos y acceso rápido ante la crisis, pero compite deslealmente con la industria local. Debates y controversias de las dos caras de la moneda

Fardos y moda circular en una batalla sin fin
Compartir

En un escenario marcado por la apertura de importaciones, la caída del consumo y la búsqueda de alternativas accesibles, la reutilización de prendas gana protagonismo en Argentina. Sin embargo, bajo esa misma premisa, conviven dos modelos muy distintos: la moda circular y la comercialización de fardos de ropa usada.

Aunque, a simple vista, pueden parecer similares, sus circuitos, procedimientos y efectos sobre la industria nacional difieren de manera sustancial.

La moda circular extiende la vida útil de las prendas e incorpora valor local. Incluye la reventa de ropa usada seleccionada, el rediseño de vestuario, la reparación, el upcycling y el reciclaje textil. Es impulsado por marcas que recuperan sus colecciones, cooperativas textiles, ferias especializadas y plataformas digitales de segunda mano.

Un ejemplo son los emprendimientos que transforman jeans descartados en nuevas piezas de diseño, marcas que compran prendas usadas y las recirculan con estándares de calidad y trazabilidad.

También forman parte de este circuito los locales de second hand curado, donde la ropa es seleccionada por estilo, estado y temporada, y se ofrece como una alternativa sustentable al consumo tradicional. Así, la prenda se convierte en un producto con identidad, historia y valor agregado.

Además, la moda circular genera empleo local en tareas de clasificación, costura, diseño y logística, y reduce el volumen de residuos textiles que terminan en basurales.

En el extremo opuesto, se encuentran los fardos de ropa usada, importados desde Estados Unidos o Europa. Se trata de grandes paquetes de prendas descartadas que ingresan al país sin una selección detallada. Una vez abiertos, se revenden en ferias populares, galerías comerciales o a través de redes sociales.

Un ejemplo típico es la venta de fardos por kilo, donde el comprador desconoce qué tipo de prendas encontrará y asume el riesgo comercial. El atractivo principal es el precio.

En un contexto de pérdida de poder adquisitivo, permiten acceder a ropa a bajo costo y generar ingresos rápidos para los revendedores.

Sin embargo, su impacto sobre la industria nacional es negativo. Al no requerir producción local ni procesos industriales significativos, compiten de manera desleal con talleres, fábricas y marcas argentinas, que enfrentan costos laborales, impositivos y logísticos elevados.

La apertura de las importaciones de ropa usada profundiza la tensión. Mientras la moda circular se integra al entramado productivo local, los fardos funcionan como un circuito paralelo que no fomenta el desarrollo industrial ni la innovación. 

Además, existen interrogantes sobre los controles sanitarios, ambientales y laborales asociados a este tipo de mercadería, así como sobre el destino final de las prendas que no logran venderse.La moda circular responde a una demanda creciente de consumidores que buscan sostenibilidad, diseño y consumo consciente.

Los fardos, en cambio, se inscriben en una lógica de volumen, descarte y rotación rápida, dependiente del excedente textil de otros países.

Mientras la moda circular trabaja desde una perspectiva sostenible y local, el negocio de los fardos traslada el problema del descarte global y debilita la producción nacional.

El desafío para el sector y para las políticas públicas será incentivar los circuitos circulares que generan trabajo, valor y cuidado ambiental, sin desproteger a una industria textil que sigue siendo clave para el desarrollo del país.

OTRAS NOTAS

EN CAÍDA LIBRE

Puerto de Mar del Plata: el laberinto de la incertidumbre que frena el desarrollo regional

A través de un duro análisis de situación, la firma que opera las cargas generales advierte que la precariedad institucional y la ausencia de garantías para el dragado están expulsando las inversiones, condenando al enclave a perder su perfil logístico regional y transformarse en una plataforma de alcance limitado.

Copyright 2026
La Tecla Mar del Plata
Redacción

Todos los derechos reservados
Serga.NET