¿La llegada de Diego Santilli a la jefatura de Gabinete afianza la relación o crea nuevos conflictos? La puja con Sebastián Pareja por la gobernación. El rol de Cristian Ritondo. PASO, desdoblamiento e intendentes inquietos
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Para los amarillos optimistas, la llegada de Diego Santilli a la jefatura de Gabinete de la Nación es la confirmación de que el PRO no sólo acompaña al gobierno de Javier Milei, sino que es protagonista. Para los pesimistas, los libertarios abducen con paciencia a cuadros políticos del partido creado por Mauricio Macri con el objetivo final de cooptarlo por completo. Hay argumentos válidos para sostener las dos miradas y, en ambas, prima una certeza: la desconfianza entre dos socios con diferencias que se necesitan mutuamente.
En el PRO, esas desconfianzas son mayores porque Santilli camina por la cornisa entre sostener la pertenencia a ese partido o definitivamente vestirse de violeta sin matices. El reemplazante de Manuel Adorni asumió la comandancia ministerial empoderado y empezó a inclinar la balanza a su favor para competir como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Deberá ratificar esa confianza del presidente Javier Milei con éxitos políticos en el Congreso y en la relación con los gobernadores.
Además, el exministro del Interior siente que no le debe demasiado a Mauricio Macri, quien al parecer nunca lo tuvo entre sus preferidos. La relación entre ambos tiene vaivenes, carece de fluidez y está cargada de desconfianza. Con picardía, hay quienes recuerdan la saga de espionaje atribuida al expresidente contra el propio Santilli y su familia. Por estas cuestiones, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, los amarillos se muestran contentos pero no exultantes.
A pesar de que algunos se resistieron a la alianza con los libertarios en 2025, los alcaldes del PRO ven al “Colo” como una vía para sumarse a un acuerdo antikirchnerista.
Muchos creen que, llegado el momento de las definiciones electorales, Santilli priorizará los mandatos libertarios y su propia candidatura por sobre cualquier interés del partido al que dice seguir perteneciendo, aún cuando Karina Milei le haya pedido afiliarse a La Libertad Avanza y mudar sus diputados al bloque violeta en la Legislatura bonaerense. Si diera ese paso el PRO tendría muchos motivos para preocuparse. Por eso Macri no deja de alentar que otros dirigentes caminen la Provincia. En la relación con el mileísmo, el espacio macrista siempre deja la puerta entreabierta, para entrar definitivamente si el rumbo del Gobierno ofrece chances concretas en 2027 o para salir rápidamente si el proyecto se derrumba.
Nadie se anima a aventurar cómo terminará la historia, pero sí se reconoce desde ambas veredas que esa desconfianza existe y que en el camino hacia las elecciones del año próximo quedan cuestiones por solucionar y consensuar, algunas de las cuales requerirán de mucha muñeca política porque las posturas de LLA y las del PRO son contrapuestas. Por ejemplo, la ingeniería electoral y la manera en que se elegirán los candidatos de la alianza.
Petrecca pisó Lincoln y se reunió con el intendente radical Salvador Serenal.
En el PRO reclaman más claridad sobre los pasos a seguir, incluso la incertidumbre alcanza a los dirigentes bonaerenses cercanos a Santilli. “La información no fluye, la gente en los distritos nos pregunta para dónde vamos y no sabemos qué decir”, reconoció uno de ellos, quien sostuvo que Mauricio Macri seguirá con las armas en alto porque quiere ganar posición de cara a la negociación futura. El primer objetivo del expresidente es sostener la hegemonía en la Ciudad de Buenos Aires, que por momentos vio demasiado amenazada por LLA.
No hay mejor manera de defender esa trinchera ubicándose él mismo como posible competidor por la presidencia, algo que no está por ahora en su radar, aunque algunas encuestas podrían entusiasmarlo a partir de una mejora en su todavía devaluada imagen pública. En cuanto a la Provincia, la lógica es similar: sostener al menos un posible postulante a la gobernación, para tener más poder de fuego en la negociación en caso de alianza o tener alguien ya en carrera en caso de ruptura. Pablo Petrecca es quien ha tomado esa bandera, con la venia de Macri. Paradojalmente, el presidente del bloque de senadores del PRO en la Provincia tiene una excelente relación con Santilli, y se lo nombra como uno de los hombres que asumirá roles importantes si la alianza libertaria logra llegar al sillón de Dardo Rocha.
Quien mejor expresa los vaivenes en la relación de los socios políticos es el presidente del PRO bonaerense. Cristian Ritondo criticó con dureza a Adorni y por ello se ganó antipatías en la Casa Rosada, pero también es quien ubicó como líder a Javier Milei y quien sostuvo que el protagonismo de su partido en 2027 está atado al marco de la alianza que conforme. Esto último generó ruido interno, por eso 48 horas más tarde el mismo Ritondo aclaró: “El PRO va a ser protagonista en las elecciones del 2027, ya sea con candidatos propio o en alianzas”. Y agregó que el partido “es protagonista hoy en los cambios que están en Argentina y va a ser protagonista en lo que viene”.
Con menos ambivalencia, el jefe de bloque de diputados nacionales amarillos fue la voz cantante de un reclamo del partido: que las PASO no se deroguen como pretende el Gobierno. Precisamente allí aparece uno de los puntos controvertidos en este nuevo capítulo de la relación con los libertarios, más aún cuando es al Colorado a quien Milei le encomendó la tarea de lograr que el Congreso saque las Primarias.
El cierre de listas para los comicios de 2025 tuvo el sello de cinco protagonistas: Karina Milei, Sebastián Pareja, Lule Menem y los amarillos Diego Santilli y Cristian Ritondo.
“Como se mandó la ley de reforma electoral yo no estoy de acuerdo. Hay que discutir si sí o si no la herramienta de las PASO, porque en muchas cosas ha favorecido”, dijo Ritondo, quien antes de que se enviara el proyecto ya había avisado a la mesa política de LLA que su espacio no acompañaría la iniciativa. Después surgió la idea de sacar las PASO y compensar con la instalación de colectoras, para permitir que más de un partido en una alianza pueda ir con sus propios candidatos. Podría ser una salida beneficiosa no sólo para el oficialismo. “El desafío es convocar a muchos, a los que quedaron afuera el año pasado tienen que abrirles el juego”, le contó a La Tecla un PRO bonaerense. La referencia es directa al radicalismo y otros espacios que supieron confluir en Cambiemos. Otra tarea para Santilli, quien no sólo la trabajará para la reelección de Milei sino para su propia candidatura en la Provincia.
Sostener las PASO o un sistema similar es demanda de los intendentes amarillos. En muchos distritos las relaciones con los libertarios mejoraron a partir del cambio de coordinadores seccionales realizado por LLA, pero en otros municipios las tensiones siguen como el primer día. Confluir en una alianza es difícil y mucho más si faltan las herramientas para ordenar. Otro punto en el que disienten La Libertad Avanza y el PRO bonaerense (y en esta misma línea se mueve la UCR) es respecto a las fechas de las elecciones. Mientras los libertarios ya tienen demostrado que el desdoblamiento no les conviene, sus socios actuales y posibles prefieren que las elecciones sean separadas.
También en el PRO van con cuidado respecto a la posibilidad de militar a Santilli en la carrera por la sucesión de Axel Kicillof. Entienden que, por más que el candidato provenga de ese riñón, la estructura gubernamental terminaría copada por dirigentes de LLA. “Habrá que ver, si gana, a cuántos de los suyos le dejan poner”, ironizó un exlegislador. A la vez, destacan que “el Colo puede unificar la propuesta y hasta sería más permeable para la UCR y la Coalición Cívica”. Desde la Umión Cívica Radical reconocieron que “ir con Santilli en la Provincia es mucho más fácil de explicar para nosotros, porque venimos de compartir espacio”.
Lo que para algunos es un mérito, para los libertarios es un foco de desconfianza. Que Santilli haya sacado ventaja en la última semana tampoco quiere decir que ya pueda colgarse la medalla. A pesar, incluso, de algunas cuestiones internas que comienzan a tallar en contra de Sebastián Pareja, su tropa dice, con razón, que todavía queda mucho camino por recorrer y para nada lo bajan de la carrera por la gobernación.
Hacia el interior del PRO, el sector conducido por Jorge Macri es el que ofrece alguna resistencia mayor a los acuerdos con la escuadra mileista, pero a todos los une un hilo de desconfianza, mutuo entre los dos espacios políticos que comparten ideas mientras compiten por el mismo electorado. Hoy la ventaja la llevan los libertarios, cuyo objetivo principal es la reelección de Javier Milei. Un objetivo que en gran medida depende de que mejore la microeconomía, la de la calle, la de la gente que debe ir al supermercado. Hoy, la más complicada. Sin eso quizá no haya ni Milei, ni alianza, ni posibilidades para nadie de los que hoy conviven bajo un mismo techo más por conveniencia mutua que por absoluta convicción.
La Legislatura, tierra de acuerdos y desencuentros entre ambas tribus
La Legislatura bonaerense es territorio de encuentos y desencuentos entre ambos sectores. Con canales abiertos, amarillos y violetas han confluido en temas varios con admirable fortaleza.
Días atrás, las bancadas que conducen Alejandro Rabinovich y Agustín Romo en Diputados estuvieron en la misma trinchera para reclamar una sesión especial por la situación del IOMA, finalmente frustrada.
Hace algunas horas, los diputados de ambos grupos firmaron un proyecto de ley para eliminar el cobro de Ingresos Brutos en las boletas de luz, agua y gas en la provincia de Buenos Aires.
La dinámica política también ha llevado a ambos bloques a disentir y votar en sentido contrario. A finales del año pasado, La Libertad Avanza condenó la aprobación del Endeudamiento y, de manera especial, la ampliación en la estructura directiva del Banco de la provincia de Buenos Aires, por el que el PRO colocó en el nuevo directorio ampliado al zarateño Matías Ranzini.
También votaron diferente un repudio a la intención de Milei de eliminar la Zona Fría: el PRO apoyó, LLA lo rechazó. Otro cortocircuito se produjo cuando el Senado definía representantes ante el Consejo de la Magistratura.
Los amarillos postularon al pergaminense Juan Manuel Rico Zini como suplente, alfil del intendente angelicista Javier Martínez. Sin embargo, Sebastián Pareja alegó un antiguo acuerdo con Diego Santilli para que ese sillón quede en manos de un libertario. La rencilla abrió una grieta que se saldó, gracias a un acuerdo con las huestes de Carlos Curestis, líder de la bancada libertaria, acordando dejar el tema para más adelante para no ahondar las diferencias.
El “Colo” suma puntos con Karina, aunque le impondrían condiciones
En el entorno de Karina Milei, la todopoderosa Secretaria General de la Presidencia, aseguran que la hermana del Presidente comienza a aceptar que Sebastián Pareja no puede, ni debe, ser la única opción para disputar con el peronismo la Gobernación bonaerense. “Algunas encuestas que se mandaron a hacer muestran un bajísimo nivel de conocimiento de Sebastián por parte de la población”, aseguró una fuente libertaria a La Tecla, motivo por el que las acciones de Diego Santilli comenzaron a cotizar en la Casa Rosada.
Empujado por su ascenso en la estructura de poder (ahora es jefe de Gabinete, en reemplazo del vilipendiado Manuel Adorni, envuelto en escándalos judiciales por gastos dificilmente justificables), el Colo es evaluado con mayor simpatía por el mileismo puro, sobre todo después de su papel decisivo para dar vuelta la derrota de septiembre en las elecciones del año pasado, cuando encabezó la “patriada” tras el retiro de la candidatura de José Luis Espert, envuelto en casos de presunta corrupción.
“El tiempo de Santilli es ahora. Si no es ahora puede que se le pase el arroz”, sostienen, admitiendo que su lealtad al ideario liberal/libertario y la defensa del Ejecutivo y sus integrantes de manera indubitable, le ha permitido sumar puntos y entrar en la consideración de los Milei.
En mentideros libertarios admiten que la carrera por la sucesión ha comenzado, y que no habría que descartar que si el “Colorado” saca ventaja y termina siendo el elegido, pueda ser el propio Pareja su compañero de fórmula en 2027.
Aunque nadie lo confirma ni desmiente, un rumor comenzó a circular con fuerza: si quiere ser candidato, Santilli debería afiliarse a La Libertad Avanza y los cuatro legisladores que en él se referencian, los diputados Agustín Forchieri, Martín Endere, Julieta Quintero Chasman y Leticia Bontempo, sumarse al bloque libertario que preside el caputista Agustín Romo.
Fugas, conversiones y un poder territorial que se resquebraja
Dueño de la batuta que dirige los destinos de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja auscultó cada nombre que iba a imprimirse en las boletas de candidatos a legisladores y concejales violetas en cada distrito del territorib bonaerense, siempre bajo la supervisión de Karina Milei.
Sin embargo, la uniformidad del parejismo se ha puesto en cuestión con diferentes cortocircuitos que se desataron en municipios del territorio bonaerense.
El quilmeño Ricardo Rij se alejó de LLA y volvió a sus órigenes en el massismo
El último, en la agitada Tercera Sección, resquebrajó la unidad del bloque libertario en el Concejo Deliberante de Quilmes, luego de que el titular de la bancada, Ricardo Rij, abandonara esa trinchera para armar un monobloque con terminales en el Frente Renovador. Además, se observa con preocupación el crecimiento de Consolidación Argentina, sello del pastor evangélico Dante Gebel, quien suma ediles escindidos del libertarianismo. La sucesión de fugas hace saltar las alarmas y Karina Milei ya tomó nota, habilitando a otros jugadores a salir a la cancha provincial.
Así, va ganando peso la dupla Menem-Menem, Martín y Lule, que mantienen un vínculo de confianza con Diego Santilli, posible competidor de Pareja en una futura candidatura a Gobernador en 2027.
Por otra parte, desde hace meses el parejismo viene tomando nota de algunas modificaciones que le generan inquietud: son varias ya, a lo largo de la Provincia, las delegaciones de PAMI y ANSES que sufrieron cambios en su conducción. Y los nuevos “mandamases” tienen pintado el color amarillo del PRO, en muchos casos, o hablan con marcada tonada riojana.
Un jorgemacrista empezó a caminar la Provincia con un ojo en Juntos
Lejos del ruido interno, el presidente del bloque PRO en el Senado provincial, Pablo Petrecca, mira al horizonte y sueña con ser el bendecido por Mauricio Macri. El intendente de licencia de Junín recorre los caminos de la provincia de Buenos Aires, buscando reconocimiento de dirigentes amarillos fuera de la Cuarta Sección.
El juninense no sólo desembarca en territorios amigos (estuvo en 9 de Julio con María José Gentile) sino que pisa tierras radicales como Rauch, donde gobierno el presidente del Foro de Intendentes de la Unión Cívica Radical, Maximiliano Suescun, o Lincoln, bajo el mando de Salvador Serenal. Y siempre con un tiempo para los libertarios locales, con quienes busca contactar, evitando enfados y pases de factura en el futuro.
La gira, que continuó el fin de semana pasado en Bragado y seguirá por algunos distritos del Conurbano, también lo llevó a General Villegas (manda el vecinalista Gilberto Alegre) y varias comunas peronistas como Chacabuco, Azul, Benito Juárez, Tornquist y Bahía Blanca. Sin perder de vista la chance de un acuerdo con los libertarios (en septiembre de 2025 no cerró con los violetas y fue en la lista de Somos Buenos Aires), el juninense no descarta la posibilidad de sumar a la UCR y la Coalición Cívica a un frente con sectores del ex Juntos.
Un delicado equilibrio entre apoyos, críticas y promesas no cumplidas
Claros y oscuros aparecen en la paleta de colores de la relación entre el diputado nacional Cristian Ritondo y los libertarios, que parecieran alejarlo y acercarlo, de manera constante, a posiciones libertarias.
Aliado incondicional en la Cámara de Diputados de la Nación, el titular de la bancada PRO en ese recinto batalló contra viento y marea en favor de las iniciativas, muchas de ellas sobrecargadas de polémica, que envió el presidente Javier Milei al Congreso.
Haciendo equilibrio entre su defensa a ultranza de las ideas del “cambio” y los desplantes del Presidente a Mauricio Macri, el viejo líder que amaga con volver, el exministro de Seguridad de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires fue ganando la confianza de la Casa Rosada.
Sin embargo, los primeros cortocircuitos importantes entre ambas fuerzas políticas pusieron en aprietos al presidente del PRO bonaerense, que lo obligaron a activar planes alternativos para sostener un delicado contrapeso entre apoyos y críticas.
Un mojón, que significó un resquebrajamiento del vínculo, fue la decisión del oficialismo de no apoyarlo para presidir la Comisión Bicameral para el seguimiento de los organismos de inteligencia en la Cámara Baja.
“Me mintieron”, aseguró, recordando un compromiso del Ejecutivo para apoyarlo que finalmente nunca llegó. Así, el grupo encargado de controlar a la SIDE, que preside Santiago Caputo, quedó en manos de un alfil de Karina Milei: Sebastián Pareja. Antes le habían escamoteado un sillón -prometido- en la Auditoría General de la Nación, que iba a ser para Jorge Triacca.
Por estos días, Ritondo tuvo posturas difusas con respecto a una interpelación a Adorni en el Congreso, y marcó otra diferencia sustancial con La Libertad Avanza: defendió la continuidad de las PASO como instrumento ordenador de candidaturas, diferenciándose del oficialismo que busca su eliminación de cara a los comicios de 2027.